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Alex Martínez, artesano, coleccionista y seguidor de los fierros. Nos presenta una particular joya de los años 30 y con una particular historia de
como la adquirió. |
Su Historia
Un día de casualidad fue a comprar aceituna a una
parcela de Azapa, en eso ve botada en el patio de la casa
una bicicleta de particular diseño en avanzado estado
de deterioro, le preguntó al dueño si la vendía
contestándole que no porque sabía lo que tenia
y que pensaba en arreglarla, Alex cada vez que iba a comprar
aceituna insistía en que se la vendiera pero pasó
un año y medio, y el dueño se dio cuenta que
no sería capaz de tener la paciencia y tiempo para
arreglarla por lo que frente a tanta insistencia decidió
no vendérsela sino regalársela. Así
Alex se la llevo a casa sin saber aun hasta ese momento
lo que estaba adquiriendo. Lo mismo que haría un
arqueólogo con una momia de la cultura Chinchorro,
Alex seguía el ejemplo: recuperar las piezas que se puedan
y reemplazar aquellas más defectuosa pero para ello
sería llevada a distintos talleres especializadas
en recuperar piezas, desabollado, pintura y repuestos. Fue
así que pasó por un taller de tornería y el
dueño del local reconocería la bicicleta como
marca Royal, modelo de los años 30, un modelo de
bicicleta que hoy es muy difícil de conseguir y de mucho
valor en los coleccionistas. Alex hasta ese momento no le
había dado demasiada importancia pero ahora comenzó
a ver con otros ojos su modelito. Entonces el trabajo de
recuperación debía tener una mejor acuciosidad
de no tratar de reemplazar muchas piezas y tratar de conservarla
lo más original posible y así comenzó
el trabajo de recuperación, el cual, requería
de minuciosidad y paciencia logrando finalmente una bicicleta
como recién salida de fábrica y estas son
sus fotos: